Algas


Introducción


El agua no sólo representa el líquido vital que debemos consumir para subsistir como seres humanos, también es el medio en el que nace, crece y muere una diversidad de seres. Entre ellos se encuentran unos organismos que generan su propio alimento, por fotosíntesis, y que como producto secundario de este proceso liberan oxígeno, elemento que escapa del agua y se introduce en la atmósfera, lo que nos permite respirar y con ello completar nuestras actividades y proseguir con nuestras vidas. Estos organismos son conocidos con el nombre de algas.


Como hemos insistido en otros foros y también como podrán apreciar en el presente capítulo, en México el estudio de las algas, formalmente denominado ficología, es relativamente reciente si lo comparamos con otras áreas del conocimiento como la geología, la medicina o concretamente la botánica, disciplina cercanamente relacionada con la ficología. Sin embargo, desde sus inicios, la botánica ha estado muy orientada al estudio de las plantas con flor. En el caso de las algas, incluso se ha cuestionado la aplicación del término planta pues según algunos autores este término deber estar restringido a aquellos organismos que durante la fotosíntesis emplean la clorofila b como pigmento principal. Este conjunto de organismos se conoce bajo la denominación del reino verde, por el color que los caracteriza.


Aunque las algas también tienen representantes de este grupo, denominadas algas verdes, chlorophyta, existen grupos dentro de ellas que no emplean la clorofila b sino la clorofila c o las ficobilinas, que son unos pigmentos rojos y azules, como compuestos captadores de la luz solar. Estos pigmentos, en parte, dan a las algas la coloración que reconocemos y percibimos en aquellos crecimientos, como pastos que se desarrollan sobre las rocas, en las playas o a las orillas de los ríos de nuestro país, de color verde, café, amarillo, rojo, rosado o incluso morado o violeta.


La cantidad de grupos actualmente reconocidos como parte de las algas es grande y por supuesto, muy diversas sus características.  Abarcan desde organismos unicelulares hasta plantas de más de diez metros de longitud, por ello también han sido divididos en algas microscópicas y algas macroscópicas. Las algas pueden ser estudiadas por la diversidad de colores que tienen, por su tamaño, o por las relaciones de parentesco que guardan. En esta obra hemos preferido, en atención al lector no versado en la taxonomía de los grupos ni interesado en los atributos que presentan, dar un panorama más atractivo, fácil, y que está relacionado con los ambientes que ocupan; pero también reconocemos que en nuestro país no todos los grupos de algas se han trabajado o se han investigado parcialmente, lo cual abre un panorama muy halagador para aquellos jóvenes que inician sus estudios en biología o para quienes sólo por gusto curiosean entre las rocas en un día de descanso en nuestras costas.


El capítulo trata de dar un panorama general del surgimiento y el desarrollo del estudio de las algas en dos ambientes diferentes: uno es el marino con las algas que crecen sobre los peñascos, cantos rodados u otros objetos, son las macroalgas marinas; las microalgas, que flotan libremente en las aguas de nuestros océanos, es el fitoplancton marino; y el otro, que es de agua dulce, cubre a los organismos que habitan lagos, presas y ríos, las algas dulceacuícolas. Como se podrá apreciar, cada uno de estos campos se ha desarrollado de formas diferentes y la información resultado de esta historia es también diferente, sin embargo, hemos tratado de cubrir algunos puntos básicos que puedan brindar una idea general del estado que guardan y de sus diferencias. Además, tratamos de ofrecer una visión de los campos o proyectos a desarrollar en un futuro cercano. Esperamos que la lectura sea breve, entretenida, informativa y motivadora.



Macroalgas marinas


Las macroalgas marinas comprenden principalmente tres grandes grupos de organismos fotosintéticos: algas verdes, algas rojas y algas  pardas, que comparten características morfológicas, habitan en ambientes litorales o costeros, y crecen desde la zona de mareas hasta profundidades que alcanzan los 150 m.


En un país como México, que cuenta con 2 grandes regiones costeras, el Pacífico y el Atlántico, las exploraciones y el estudio se han dado en tiempos y en formas diferentes. Evidentemente, los trabajos van desde los listados de especies, pasan por el registro de especies nuevas para la ciencia, y llegan hasta el tratamiento monográfico o de revisión de grupos particulares.


Los estudiosos mexicanos iniciaron la investigación formal de las algas marinas hace aproximadamente 47 años. Durante ese tiempo han dominado los estudios de índole florística que representan el 85% de los nacionales, el 15% restante lo complementan los que tienen temáticas particulares: taxonomía, ecología, fisiología, biogeografía y filogenia. Todos ellos son los que han incrementado el registro y la descripción de las especies presentes en las costas mexicanas.


La diversidad actual de macroalgas marinas mexicanas se estima en 1 100 nombres de especies para el Pacífico, mientras que para el Atlántico oscilan alrededor de 800. En este panorama y como producto de los trabajos en florística y morfología, aproximadamente el 55% de las especies están descritas adecuadamente y el 45% restante se ha registrado sólo a nivel de nombres y con algunos detalles de estructura. A la fecha este trabajo lo están desarrollando unos 40 ficólogos marinos nacionales activos en aproximadamente doce instituciones de educación superior.


Podemos afirmar que el número total de especies para ambos litorales se irá modificando, entre otros factores por el incremento en el conocimiento de esta disciplina, la exploración de zonas poco conocidas, como son parte de las costas de los estados de Sonora, Chiapas, Tabasco y Campeche, así como por la formación y el reclutamiento de personal especializado en algunas instituciones de educación e investigación ubicadas en entidades federativas con territorio costero.



Algas dulceacuícolas


Las algas de agua dulce, a diferencia de las marinas, habitan las aguas continentales en donde la salinidad no rebasa las 3-4 ppm, de ahí la denominación de dulceacuícolas; comparativamente, los océanos presentan salinidades de hasta 40 ppm. Estas algas no presentan tamaños muy grandes, crecen por lo general adheridas a las rocas o a otros organismos vivos como plantas o animales.  A este tipo de vida se le denomina como bentónico. También las hay flotantes y microscópicas, constituyen el fitoplancton del que poseemos poca información en México, por lo cual en el presente escrito enfatizamos aquellas reconocidas como parte del fitobentos.


El conocimiento de las algas dulceacuícolas mexicanas, como actividad naturalista o científica, se inició prácticamente con las descripciones que hizo Ehrenberg de las diatomeas presentes en Atotonilco el Grande, Hidalgo, y publicadas entre 1843 y 1854. Como parte de las actividades de investigadores residentes en México, el conocimiento sobre las algas dulceacuícolas empezó a formalizarse durante la primera mitad del siglo pasado con Bibiano Fernández Osorio-Tafall, Amelia Sámano Bishop, Dimitri Fyodorovich Sokoloff, y Enrique Rioja Lo-Bianco entre los más importantes. Pero es a partir de las actividades de instituciones dedicadas a la investigación como la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas del Instituto Politécnico Nacional, el Instituto de Biología y la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional Autónoma de México cuando puede hablarse de una intención formal de conocer a las algas que habitan los ríos, los lagos, las presas y los charcos de nuestro país y de esta manera ampliar el conocimiento sobre las algas continentales.


Durante la última mitad del siglo xx hubo múltiples investigadores que trabajaron estos organismos, pero en los últimos años esta tendencia inicial se ha estancado. En la década de 1970, de un total aproximado de 25 ficólogos, entre 10 y 15 trabajaron aspectos relacionados con las algas de agua dulce. Para 1993, cerca de 30 especialistas se dedicaban a las algas dulceacuícolas sobre un total de más de 250 en todo el país. El número de profesores e investigadores ha cambiado de 15 a 20 en un periodo de cuarenta años. En los cincuenta años de estudios sistemáticos de algas de agua dulce podemos inferir un total de 2 500 especies presentes en los cuerpos de agua lénticos, estancados o con poco movimiento, y lóticos, o aguas corrientes

de México.



Fitoplancton marino


El fitoplancton marino es una comunidad de microalgas diversa morfológica y filogenéticamente; está conformada por representantes que cohabitan en la columna de agua, que por su tamaño microscópico son acarreadas pasivamente por las corrientes o movimientos del agua, y que para permanecer el mayor tiempo posible suspendidos en el agua, presentan adaptaciones interesantes como es una forma caprichosa con cuernos, espinas y prolongaciones que amplifican el área de contacto con el agua aumentando así la superficie de fricción que retrasa su hundimiento.


Los primeros estudios de fitoplancton marino realizados en aguas mexicanas fueron hechos por extranjeros. El estudio del fitoplancton en el Golfo de México se inició alrededor de 1874 y, desde entonces, se han realizado diversas investigaciones que cubren el estudio de mareas rojas y la abundancia de diatomeas en las zonas poco profundas de estos litorales.


En 1972 se realizó una compilación de especies que habían sido registradas en el Golfo hasta 1971, en la que se registró un total de 980 especies de diatomeas y 403 de dinoflagelados. Cabe hacer notar que la mayoría de los estudios se han realizado en la región norte del Golfo por su cercanía a centros de investigación y en la región sur, por su interés como zona pesquera de alta productividad, así como por la presencia de yacimientos petrolíferos. Pero en general son pocos los estudios sobre fitoplancton en la región sudoeste del Golfo, en el que coinciden altas densidades fitopláncticas, principalmente de géneros de diatomeas, con zonas de baja salinidad y áreas de abundancia pobre con regiones de alta temperatura. Para la porción mexicana del Golfo de México se han registrado 475 taxa, es decir, especies o variedades, entre diatomeas y dinoflagelados.


Aunque existe variación en la información, los registros indican entre 3 365 y 5 000 especies de fitoplancton marino a nivel mundial. Los estudios integrales de diversidad de fitoplancton marino en México mencionan entre 2 200 y 2 400 especies que representan casi el 35% de ese total, lo que apoya la caracterización de México como un país con alta biodiversidad tanto acuática como terrestre. En el Pacífico mexicano las diatomeas se llevan más del 55% de la diversidad fitoplanctónica marina registrada en mares mexicanos, con 864 grupos, incluyendo especies, variedades y formas. Los dinoflagelados  cubren un 20% de la diversidad, con entre 402 y 605 grupos. En el Pacífico mexicano, las diatomeas son dominantes en la columna de agua de la región subtropical templada, mientras que en la porción tropical  hay una codominancia entre diatomeas y dinoflagelados, o de plano, hay una franca dominancia de dinoflagelados en las épocas más secas, que es entre marzo y mayo.


Aun cuando han empezado a realizarse estudios de otros grupos más frágiles del fitoplancton marino denominados en conjunto fitoflagelados, de los que se estima existen unas 700 especies, todavía faltan estudios en varios grupos de fitoflagelados planctónicos en México, así como también estudios de fitoplancton en general en ciertas regiones del Pacífico tropical mexicano, el mar Caribe y de la región costera y oceánica del Golfo de México a la altura del norte de Veracruz, por lo que se puede esperar que en el corto plazo aumente la cifra de la diversidad fitoplanctónica marina de México.



Estimación de la biodiversidad


Al dar cifras de la diversidad ficológica en México, hay que especificar que para la identificación de los grupos, denominados taxa, en plural, o taxon, en singular, incluyendo especies, variedades y formas, ha prevalecido el criterio morfológico, a pesar de que se ha comprobado que en muchos casos los cambios en las algas se evidencian únicamente a nivel fisiológico.  Sólo recientemente se han empezado a hacer estudios morfométricos que incluyen el análisis de las variaciones poblacionales, a través de métodos estadísticos.  Asimismo, y como respuesta a la tendencia global iniciada a principios del siglo xxi, se han empezado a desarrollar estudios de biología molecular en los que las especies son determinadas con base en la similitud de secuencias de nucleótidos del adn, con secuencias reconocidas y depositadas en bancos de datos mundiales. Sin embargo, la definición de las especies, no su determinación, pretende hacerse mediante una aproximación filogenética que reconoce los grados de parentesco y los procesos de evolución en términos de ancestros comunes. A esto se le conoce como el reconocimiento de grupos monofiléticos.


De manera general, y como una guía al lector, hemos incluido una tabla que reúne datos conservadores sobre el número aproximado de especies reconocidas para México en las tres agrupaciones mencionadas: macroalgas marinas, fitoplancton marino y algas dulceacuícolas. Además estos datos están circunscritos a las divisiones o rango taxonómico de mayor jerarquía, las más reconocidas por diversos autores, y a las clases incluidas en ellas. Como se puede observar, algunas de las clases son más abundantes en ciertos ambientes o en ciertas regiones, lo que nos indica que los organismos reaccionan y se han desarrollado históricamente de formas diferentes ante condiciones del medio desiguales. Esta información diferente, en cuanto a grupos y regiones, también nos puede estar indicando que los estudios realizados hasta la fecha han sido ejecutados con intensidad y profundidad diferencial, y que por lo tanto, hay que redirigir esfuerzos para cubrir lo más posible el territorio nacional y cerrar las brechas de conocimiento ahora presentes.



Problemas en el estudio de las algas


La necesidad de contar con un inventario básico y realista de las algas


La pertinencia de contar con una flora algal se basa en el hecho de que cualquier estudio relacionado con el agua debe apoyarse en el conocimiento de la biota que vive en ella. A la fecha, para México existen registrados cerca de 5 500 nombres de especies, muchos de los cuales son sinónimos, y ni siquiera un 30% de esos nombres está documentado adecuadamente, es decir, no cuentan con una descripción morfológica, una ilustración con los caracteres diagnósticos claros,  las condiciones ecológicas y las referencias de una colección en donde se hayan depositado ejemplares preservados. Esta información es el punto de partida para cualquier estudio sobre el agua o la utilización de la misma. Si no contamos con esta base mínima todas nuestras interpretaciones pueden ser incorrectas.


Concluir la flora de algas, la ficoflora, es una asignatura pendiente en nuestro país. En esta tarea podríamos preguntarnos, ¿cuáles son las limitaciones para lograr este objetivo? También aquí las causas que nos han impedido concluir tan importante empresa radican en el propio objeto de estudio, las causas intrínsecas; o en las condiciones externas, las causas extrínsecas. En el primero de los casos y sólo como un ejemplo: la naturaleza o fases diferentes en la historia vital;  el tamaño de los organismos o poblaciones a estudiar, ya sean microscópicas o macroscópicas; las técnicas involucradas en la recolección de representantes; y la necesidad de contar con equipo sofisticado para su análisis. No podemos dejar de mencionar nuevamente el interminable problema del concepto de especie que se utilice para estimar la biodiversidad.


En el segundo aspecto, para la identificación de macroalgas y microalgas se requiere de las referencias para su comparación: descripciones, figuras, fotografías, material herborizado. En la mayoría de los casos estas fuentes de información son principalmente originarias de Europa o de Estados Unidos, lo que implica que se debe utilizar con un enfoque muy crítico respecto a las condiciones ambientales y a los intervalos de expresión morfológica para las formas mexicanas. Por otra parte, la disposición de estas fuentes que antes parecía un problema constante, se ha minimizado por la existencia de nuevas técnicas de análisis de imágenes, del almacenamiento y la captura de imágenes y sobre todo, de los servicios de documentación por internet que facilitan y amplían la posibilidad de acceder a la información necesaria.



Formación de cuadros capacitados


El estudio de las algas en nuestro país parece una actividad en peligro de extinción. Si tomamos en consideración el número de ficólogos que se dedicaron a esta tarea en relación con el que actualmente existe, puede llegarse a la conclusión de que hay una crítica reducción. Es importante destacar que a partir de 1977 se formaron varios grupos de trabajo en todo el país y, sin embargo, el número de estos especialistas se ha mantenido más o menos estable en el periodo mencionado y los resultados de esos grupos también se han mantenido en números similares, lo que refuerza la consideración de estancamiento o de un retroceso relativo.


Por estas razones, un aspecto importante para el desarrollo de esta disciplina es la formación de estudiantes en las diversas ramas que la ficología cultiva. Los estudios morfológicos requieren que los alumnos valoren el esfuerzo del trabajo al microscopio, de observar y de reconocer los caracteres de las especies y de su variación. Es un reto importante para cualquier ficólogo, entusiasmar a los estudiantes por descubrir todo lo que dicen los autores acerca de los organismos que estamos observando. Este trabajo presenta una dificultad importante, pues requiere de un equipo básico que no es barato. Es necesario contar con microscopios especiales para una observación adecuada y también con la documentación gráfica accesoria, la microfotografía o el microvideo. En el campo de la taxonomía, en que el número de ficólogos es realmente bajo, es necesario mostrar a los estudiantes la necesidad de conocer los principios de la nomenclatura biológica, es decir, cómo se nombra a las especies, cómo se describen y cómo se clasifican. Qué decir sobre los estudios ecológicos, pues la enseñanza de las algas en la mayoría de las carreras se ha centrado en la diversidad biológica de manera enumerativa, y la integración correspondiente, en comunidades y ecosistemas acuáticos, no se aborda con la amplitud necesaria, además no hay muchos profesores calificados. Estos son sólo tres ejemplos de los aspectos que requieren atención, pero podemos mencionar también los temas: fisiología y reproducción, evolución, distribución geográfica, sistemática filogenética, y la conservación y utilización de estos organismos por el hombre.


El resultado actual de la enseñanza de la ficología es una falta de información generalizada sobre la importancia de estos temas. Los biólogos egresados pueden saber mucho sobre ecosistemas terrestres y las comunidades y grupos taxonómicos que ahí habitan, pero no tienen una visión sobre las cuestiones acuáticas más generales. Eso incluye no sólo la parte biológica sino también las cuestiones físicas y químicas elementales. Por otra parte, la demanda estudiantil por los  aspectos acuáticos es disímil, mientras que es considerablemente amplia en el ambiente marino, la proporción es de diez  interesados en el mar, contra uno que se interesa en el

agua dulce.



Situación en la que se encuentran los principales cuerpos de agua marinos y dulceacuícolas


Son temas ampliamente discutidos tanto la utilización como el grado de deterioro de los cuerpos de agua continentales y marinos, sin embargo, resalta que en la mayoría de esas discusiones no se considera a las algas como un elemento importante en el análisis, a pesar de que son las principales productoras primarias de los ecosistemas acuáticos.  Máxime cuando sabemos que más del 90% del oxígeno que respiramos se produce en los ambientes acuáticos incluyendo los mares, los ríos, las lagunas y los lagos del mundo.


El agua limpia, es decir, no contaminada, es cada día menos.  Existe una pérdida acelerada de especies potencialmente importantes que habitaban estos lugares no intoxicados.  Según reportes de la Unesco, las poblaciones de especies de agua dulce, en promedio, disminuyeron en un 50% entre 1970 y el año 2000, un porcentaje muy alto comparado con lo que sucedió en los ambientes terrestres o marinos; como consecuencia, el agua contaminada es cada día más y es necesario saber cómo manejar esas condiciones ecológicas en condiciones abiertas y en flujo constante. En México por ejemplo, solamente el 20% del agua alterada recibe tratamiento, por tanto una cantidad considerable de agua cargada de contaminantes se vierte directamente en cuencas o en playas sin ningún tratamiento previo.


Por un lado urge la conservación de ambientes acuáticos poco contaminados, primero como reservorios de una biodiversidad que se está perdiendo, y segundo, como fuentes de especies típicas que podrían ser reintroducidas en ambientes recuperados. Por otro lado, es necesario hacer cumplir las disposiciones que la ley tiene para evitar el incremento de esta contaminación.  Y finalmente, desarrollar e implementar métodos y tecnología que nos permitan, hasta donde sea posible, recuperar la salud de las aguas de todos los cuerpos acuáticos del país, incluyendo las zonas costeras de nuestros litorales. Todas estas acciones deben considerar que las necesidades hídricas de los ecosistemas no han sido estimadas, por lo tanto, en México es inaplazable iniciar estudios en este sentido.



La concurrencia de profesionales que toman decisiones


Las medidas biológicas y políticas sobre los ambientes acuáticos están influenciadas por las personas que están en la posición política apropiada, generalmente sin la información suficiente sobre las situaciones y condiciones hídricas del país. Tomemos en consideración las profesiones que concurren en la toma de decisiones, en lo que a cuerpos acuáticos y algas se refiere. Los que actualmente tienen mayor participación son ingenieros con un conocimiento deficiente sobre la biota,  ingenieros civiles, ambientales e hidráulicos, arquitectos y urbanistas,  químicos,  hidrobiólogos,  biólogos de todas las disciplinas,  limnólogos y en menor medida ficólogos, hace que esta acción de decidir sobre problemas particulares se haga con exclusión de este grupo tan importante de organismos.


Otro elemento que influye en este campo son las actividades académicas de sobrevivencia, que hacen que algunos ficólogos privilegien lo de moda o de interés internacional, sobre lo básico y necesario para un país como México. Como resultado de esta visión, los recursos financieros necesarios para emprender trabajos de naturaleza básica, como es la estimación de la biodiversidad, que incluye los aspectos de la actividad florística y taxonómica, son muy pocos y dirigidos por lo general a las instituciones más fuertes, poniendo en desventaja a aquellas con menor infraestructura. Si a esto sumamos la poca información ficológica que poseen los que deciden las políticas de asignación de recursos, entonces existe una incapacidad financiera para mantenerse en el nivel de competitividad necesario para realizar una actividad constante y creciente en el campo de las algas. Al no haber una definición en las instituciones o a nivel nacional, para respaldar una gama amplia en el tipo de estudios que la ficología mexicana demanda, entonces no habrá dinero suficiente para equipar y mantener grupos de investigación en las distintas regiones del país.


Definitivamente el paso a seguir es informar adecuadamente a los diversos sectores involucrados en tomar decisiones financieras y de ejecución, para que dirijan parte de los esfuerzos al conocimiento de estos organismos y a las alternativas que nos brindan en áreas tan importantes para el ser humano como la ambiental, el sector salud, el alimentario, el  industrial y en el conocimiento global de nuestros recursos naturales.



Fomento a la difusión de resultados


Precisamente en este proceso de informar se hace necesario apoyar a los  medios visuales y a los medios electrónicos al servicio de la ficología mexicana, para documentar las especies que encontramos en nuestro país. De esta manera los catálogos, las monografías y las floras regionales deben tener prioridad para ser publicadas y conocidas por profesionales, público en general y autoridades que toman decisiones. Estas obras deben estar respaldadas por material depositado en colecciones nacionales o regionales, bien organizadas y que permitan un amplio intercambio para establecer comparaciones entre los ejemplares recolectados a lo largo del país. Bases de datos tanto de texto como de imágenes deben fortalecer estos acervos con el fin de dar acceso a investigadores o a personas aficionadas en localidades distantes.


Se hace imprescindible la existencia de publicaciones periódicas y de calidad internacional que permitan comunicar los resultados y los hallazgos en este campo. En este sentido, es importante fomentar la estructura de comunicación que proporcionan las sociedades científicas y las universidades. Un buen medio de comunicación permite asegurar un avance documentado del conocimiento.  Este conocimiento debe llegar de variadas formas. También es imprescindible generar libros de texto escritos para estudiantes mexicanos, que presenten ejemplos de especies y de organismos que crecen en nuestras costas o en nuestros ríos, en las presas o en los  humedales, y que se pueden observar. Estos libros de texto pueden y deben ser complementados con obras dirigidas al público en general para acrecentar la cultura y presentar de forma amena e interesante los recursos algales de México. Afortunadamente ya existen algunos buenos ejemplos de esto pero deben ser incrementados con el reto importante de su distribución amplia en tiempos y espacios diversos.


Finalmente y no menos importante, es la participación de nuestros profesionales expertos en algas, en los medios de comunicación masiva como son los periódicos, el radio y la televisión. Su opinión sobre los problemas del agua y el impacto de la contaminación en los organismos que la depuran y que generan el oxígeno que respiramos, debe estar presente todos los días del año y en sectores amplios de la sociedad. Deben ser generadas en mayor cantidad cápsulas informativas sobre temas generales y también sobre particularidades de estos seres vivos, su impacto en los ambientes, las posibilidades de su uso y los beneficios que dan a la naturaleza y al ser humano. Los organismos académicos, las sociedades científicas y las instancias gubernamentales deben construir páginas electrónicas en donde se concentre la información sobre este recurso y su situación en México.



Futuro en los estudios de las algas


En este apartado hemos expuesto los proyectos más promisorios o urgentes que los interesados en el campo de la ficología o los estudiantes que inician sus estudios, podrían vislumbrar como campos de desarrollo en el corto plazo. De ninguna manera la lista es exhaustiva sino más bien ilustrativa y representa las tendencias actuales en los campos de la biología.  Sin embargo, la innovación y la búsqueda de temas de frontera debe ser uno de los principales atractivos entre los jóvenes estudiantes o los investigadores, entre ellos quizá se pueda insinuar la biomedicina, la bioenergética, la morfología geométrica, la fisiología adaptativa y la biorremediación,  por mencionar algunas.



Especies amenazadas y en peligro de extinción


Una medida indirecta de la situación que guarda la biodiversidad de organismos acuáticos es, ¿qué tantas de sus especies se encuentran amenazadas o en peligro de extinción? Mundialmente existen datos sobre mamíferos, peces, crustáceos y plantas vasculares, pero muy poca información sobre el resto de los seres que habitan los ambientes acuáticos. Por ejemplo, se estima que el 20% de las 10 000 especies de peces de agua dulce registradas, se han extinguido o están seriamente amenazadas, y son cifras que algunos autores consideran subestimadas. Es de llamar la atención que los esfuerzos que se han realizado para proteger o conservar ambientes o especies han sido enfocados a los espacios terrestres, un ejemplo más de que los ambientes acuáticos están olvidados o minimizados en las agendas de los gobiernos y de las instituciones.  Quizás el motivo es que, como los seres humanos son organismos terrestres, es poco su contacto con los espacios húmedos y por lo tanto la conciencia sobre su deterioro o su importancia en el balance de la naturaleza, no forma parte de su vida cotidiana. Se ha considerado que las especies animales de agua dulce sufren una pérdida en su biodiversidad, del 4% por década, cifra que supera por cinco veces a las estimadas para los ambientes terrestres.


Desafortunadamente la información que existe a nivel mundial sobre el estado que guardan las especies de algas es escasa o nula, principalmente debido a algunos de los factores mencionados en párrafos anteriores. En la famosa lista roja de la Unión Mundial para la Naturaleza, la iucn, en su Comisión de Supervivencia de Especies, la ssc, no existe nombre alguno registrado de este tipo de organismos. Esto no significa que no haya especies en peligro, sino más bien que no se han realizado estudios que demuestren la disminución o la pérdida de especies a lo largo del tiempo, en espacios elegidos como puntos de estudio. El otro aspecto que se puede enfatizar es que para realizar este tipo de estudios es necesario estimar densidades poblacionales, tema que es poco tratado por los ficólogos, fundamentalmente debido a la naturaleza de las agregaciones algales que hacen difícil incluso delimitar en dónde empieza y en dónde termina un individuo.


Independientemente de lo arriba expuesto, podemos afirmar que ciertas especies de algas sí se encuentran amenazadas o en peligro de extinción. Esta aseveración está basada indirectamente en la evidencia de que los cuerpos de agua y los mares están siendo alterados y seriamente contaminados. Tarea pendiente es realizar un estimado de aquellas comunidades algales que están siendo afectadas por dichas transformaciones.



Especies invasoras


Un fenómeno que se podría considerar inverso al abordado en el inciso anterior, es el incremento poblacional en algunas especies que se ven beneficiadas por la alteración de los sistemas y que modifican sus densidades hasta representar un peligro al invadir espacios antes no ocupados, y ellas mismas son elementos de presión sobre otras especies algales. Este fenómeno es hasta cierto punto natural, pues algunas especies son más resistentes que otras, cualidad que han adquirido en el camino de la evolución y les facilita imponerse a otras.


Esta invasión puede darse en los espacios propios de las especies, o en espacios diferentes a donde se trasladan generalmente gracias a la acción de los humanos quienes introducen con intención o sin ella elementos de una región en otra. Las causas pueden ser muy diversas, desde la intención de cultivar especies exóticas para poder explotarlas, hasta el descuido de un aficionado que, cansado de cuidar su acuario, vierte su contenido en el cuerpo de agua más cercano.


A nivel mundial están registradas como algas invasoras una decena de especies que incluyen macroalgas y dinoflagelados marinos, y diatomeas de agua dulce. Sin embargo, otros registros por ejemplo en Hawai, muestran 19 especies de macroalgas marinas ajenas al ecosistema hawaiano. Actualmente en México se han podido detectar alrededor de una veintena de especies, principalmente marinas, que son foráneas a los ambientes originales y que han ingresado exitosamente en nuestros litorales. En cuanto a las algas dulceacuícolas y fitoplancton marino, desconocemos a la fecha de introducciones intencionales o accidentales; aunque, como resultado del intercambio de agua marina que efectúan los buques cisterna con la finalidad de mantener la flotabilidad cuando están vacíos y se mueven de puertos de descarga hacia los de carga, es de esperarse que algunas de las formas tanto micro como macroscópicas sobrevivan a millares de kilómetros de sus aguas natales. Desafortunadamente no sabemos el impacto que esto tendrá en las poblaciones locales, tampoco la velocidad con que se desplazan estas especies introducidas y menos aún, las vías para limitar o erradicar su presencia.



Estudios monográficos y de revisión


(OJO TABLAS) Como se puede observar por la lectura del texto y en las tablas 1 y 2, México tiene un camino más o menos prolongado en lo que respecta a estudios florísticos, es decir, aquellos en los que se enlistan especies registradas en ciertas regiones y en ciertos tiempos. Como apuntábamos en párrafos anteriores, este trabajo ha sido desarrollado por profesionales extranjeros y mexicanos quienes, para determinar las especies, se han basado en literatura generada por europeos y estadounidenses que publicaron obras en su mayoría para regiones templadas, en las que las especies poco tienen que ver con las de las latitudes tropicales. De esta manera, muchos de los estudios generados para México poseen nombres de especies que no corresponden con los organismos que realmente se desarrollan en climas cálidos. Así es que se hace necesario fomentar los estudios que se restringen a grupos taxonómicos locales y en los que la comparación con ejemplares extranjeros se minimice, para que el principal trabajo sea la descripción de la variación morfológica del material mexicano y la determinación de si los organismos recolectados en nuestros ambientes pueden pertenecer a especies ya descritas o describirlas como nuevas para la ciencia. Este tipo de estudios se denominan monográficos o de revisión.


Se debe hacer una consideración especial en lo que respecta a este ejercicio de descripción de especies nuevas, pues como ejemplo, en los últimos 15 años se han descrito, al menos: 28 Cyanoprokaryota, 2 Chlorophyta, 1 Rhodophyta y 19 Bacillariophyceae de ambientes continentales. Por otro lado, se ha mencionado que en el caso del fitoplancton marino de México, la tasa de descripción de nuevas especies es bajo; sin embargo, esto puede ser una ilusión porque en la mayoría de los estudios, que tienen un tinte florístico, son múltiples los taxa que aparecen identificados sólo a nivel de género o como parecidos a alguna especie ya descrita, circa forma. Si se toma en cuenta que en la mayoría de los listados de algas para México, ya sean marinas o dulceacuícolas, aparecen registros nuevos, el número de especies nuevas que se describen es demasiado conservador para el total de especies que se puede esperar dadas las condiciones del país. Por ello pensamos en que, una vez que los autores se den a la tarea de hacer trabajos monográficos o de revisión, el panorama ficológico del país tendrá un cambio importante.


En esta tarea es cardinal mencionar que los estudios deberán ser de tipo integral, en los que se reúna información proveniente de diferentes ramas de la biología como son la morfología comparada, la biología molecular, la filogenia y la biogeografía por mencionar las más trascendentales. Sugerimos que esta reunión de datos deberá ser analizada en el contexto evolutivo para buscar y recuperar las relaciones de parentesco entre los miembros de un grupo, evidenciando los vínculos entre ancestros y descendientes para definir especies como grupos monofiléticos, aquellos con un ancestro común.



Estudios moleculares en algas


Uno de los campos florecientes de la ficología está en la obtención y la comparación de datos a nivel molecular, que pueden responder a preguntas que antes eran imposibles de formular por la limitación de la información morfológica. La más importante contribución de los datos moleculares al análisis ficológico radica en la posibilidad de disponer, virtualmente, de un número ilimitado de caracteres y la virtud de poder elegir entre diferentes niveles de resolución, a través de rangos taxonómicos y entre grupos de organismos.


También el origen de la información molecular es relevante ya que se puede acceder al examen de genes procedentes del núcleo, de la mitocondria y del cloroplasto, los tres organelos dentro de la célula que poseen adn. Este ácido nucleico muestra tasas de evolución diferentes en cada uno de estos organelos, así por ejemplo para el estudio de las algas los genes mitocondriales evolucionan mucho más lento que los de cloroplasto y éstos que los de núcleo, lo que permite obtener información en niveles evolutivos diferentes. Si a esto le adicionamos que los genes nucleares sufren recombinación y los otros dos no y que en lo particular las mitocondrias se heredan en lo general por la línea materna, entonces las posibilidades de contestar preguntas en diversos campos de la ficología se multiplican.


La investigación de datos moleculares en ficología es actualmente útil en estudios de estructura poblacional, hibridación y fronteras entre especies, evolución de genes, biodiversidad interespecífica e intraespecífica, variación geográfica y por supuesto, filogenia y sistemática. La información obtenida de estos estudios impacta áreas que van desde la taxonomía hasta la conservación de recursos, pasa por la selección de recursos explotables, la filogeografía, la detección de especies modificadas, la ecología y la contaminación. En opinión de algunos autores los datos moleculares son la única alternativa para examinar relaciones evolutivas entre taxa morfológicamente idénticos o similares.



Consideraciones finales


La ficología nacional requiere de la acción concertada de los profesionales que se dedican al estudio de las algas, en acciones que cubran la investigación, la formación de recursos, la difusión de la importancia del estudio de estos organismos y la vinculación de instituciones hacia soluciones conjuntas.


La investigación en ficología debe ser orientada en tres niveles: completar la fase de exploración y registro, desarrollar con mayor intensidad los estudios de biología comparada de algas, y sentar las bases hacia pesquisas de aplicación del conocimiento. En la formación de ficólogos mexicanos es importante concertar un plan nacional en el que las sociedades científicas y las universidades nacionales e internacionales se establezcan como espacios de actualización, especialización y postgrados en ficología con orientaciones diversas pero constantes y permanentes. Por lo que toca a la difusión hay que impulsar en todos los niveles educativos la cultura del agua y enfatizar la belleza y la importancia de las algas que la habitan. La cultura de conservación del agua significa también la conservación de las comunidades que se desarrollan en los cuerpos de agua, incluso en los contaminados y en su caso, la recuperación de la biota de esos cuerpos.


Finalmente, el trabajo de colaboración interinstitucional debe ser formalizado con metas y acciones claras a plazos predeterminados, que reduzcan la duplicidad del trabajo, favorezcan la optimización del equipo y de los recursos financieros, y permitan una sinergia en la publicación y en la aplicación del conocimiento generado.

QUIMICAQUIMICA_HOME.htmlshapeimage_9_link_0
INICIOEMC_COSMOS_HOME.htmlshapeimage_22_link_0
DIVULGACION DE LA CIENCIADIVULGACION_DE_LAS_CIENCIAS.htmlshapeimage_24_link_0
RECTORIA GENERALhttp://livepage.apple.com/http://www.uam.mx/identidad/himno/index.htmlshapeimage_26_link_0
UAM IZTAPALAPAhttp://livepage.apple.com/http://www.izt.uam.mx/shapeimage_28_link_0
Presentación particular

Botánica
    Algas
    Pteridofitas
    Gimnospermas
    Angiospermas
    Micorrizas
    Hongos

Zoología
    Gusanos
    Artrópodos
    Insectos
    Peces de agua dulce
    Peces marinos
    Anfibios y reptiles
    Aves
    Mamíferos terrestres
    Mamíferos marinos

Ecología
Biología experimental
Biología molecular
Genómica
BiotecnologíaBOTANICA.htmlPTERIDOFITAS.htmlGIMNOSPERMAS.htmlANGIOSPERMAS.htmlMICORRIZAS.htmlHONGOS.htmlZOOLOGIA.htmlGUSANOS.htmlARTROPODOS.htmlINSECTOS.htmlPECES_DE_AGUA_DULCE.htmlPECES_MARINOS.htmlANFIBIOS_Y_REPTILES.htmlAVES.htmlMAMIFEROS_TERRESTRES.htmlMAMIFEROS_MARINOS.htmlECOLOGIA.htmlBIOLOGIA_EXPERIMENTAL.htmlBIOLOGIA_MOLECULAR.htmlGENOMICA.htmlBIOTECNOLOGIA.htmlshapeimage_31_link_0shapeimage_31_link_1shapeimage_31_link_2shapeimage_31_link_3shapeimage_31_link_4shapeimage_31_link_5shapeimage_31_link_6shapeimage_31_link_7shapeimage_31_link_8shapeimage_31_link_9shapeimage_31_link_10shapeimage_31_link_11shapeimage_31_link_12shapeimage_31_link_13shapeimage_31_link_14shapeimage_31_link_15shapeimage_31_link_16shapeimage_31_link_17shapeimage_31_link_18shapeimage_31_link_19shapeimage_31_link_20

13 de octubre de 2009

http://www.uam.mx
http://www.conacyt.mx/
http://www.icyt.df.gob.mx/
descarga 
QuickTimehttp://www.apple.com/quicktime/download/